Devolvemos la calidad de vida y la esperanza a pacientes con enfermedad renal crónica. Ofrecemos nefrectomía laparoscópica de donante vivo y tecnología quirúrgica de vanguardia para garantizar la mayor seguridad y pronta recuperación.
La Unidad de Trasplante Renal del Hospital de los Valles ofrece un servicio integral enfocado en la seguridad del paciente y el éxito del injerto a largo plazo, con más de 8 años de experiencia en trasplantes. Contamos con una infraestructura hospitalaria de primer nivel, diseñada para mitigar riesgos y maximizar el bienestar de receptores y donantes.
Nuestra unidad integra la tecnología médica más avanzada con protocolos estrictos de compatibilidad inmunológica y cuidado postquirúrgico. Esto garantiza una atención médica del más alto nivel desde las primeras pruebas de compatibilidad hasta el seguimiento ambulatorio a largo plazo.
Acreditados por el Instituto Nacional de Donación y Trasplante de Órganos, Tejidos y Células (INDOT) con más de 8 años de trayectoria en Quito - Ecuador.
Técnica quirúrgica mínimamente invasiva de última generación que reduce el dolor postoperatorio y permite una pronta recuperación del donante.
El paciente pasa por el área de recuperación y de allí a hospitalización para su cuidado postoperatorio inmediato.
Acompañamos a nuestros pacientes en cada etapa del camino hacia una vida renovada.
Fase de estudios clínicos, cardiológicos y metabólicos del paciente receptor. Se realizan los análisis de compatibilidad (HLA y pruebas cruzadas) para asegurar la viabilidad del trasplante.
Estudios médicos exhaustivos en el posible donante para certificar que la donación sea segura para su salud a largo plazo. Incluye valoración nefrológica, tomografía y pruebas cruzadas.
Cirugía de alta precisión realizada simultáneamente en el donante (nefrectomía laparoscópica) y el receptor. Se lleva a cabo en los quirófanos inteligentes del Hospital de los Valles.
Monitoreo estrecho intrahospitalario en recuperación y hospitalización. Posteriormente, control externo riguroso de la función del riñón y dosificación exacta de fármacos inmunosupresores.
El trasplante renal es el tratamiento más eficaz para recuperar la calidad de vida ante la insuficiencia renal crónica, pero solo es posible gracias a la inmensa generosidad de los donantes. Promover la donación es dar una segunda oportunidad de vivir.
Un donante vivo compatible (familiar emparentado o cónyuge) puede donar un riñón de forma segura. Realizamos la extracción mediante nefrectomía laparoscópica de donante vivo, un procedimiento mínimamente invasivo que garantiza la seguridad del donante y acelera su recuperación.
Conversar con tu familia sobre tu voluntad de ser donante de órganos es el paso más valioso. Es un acto de profunda solidaridad que transforma vidas y abre nuevas esperanzas.
Tu solidaridad puede devolver la salud y el futuro a quienes lo necesitan. Conoce los detalles de compatibilidad, requisitos clínicos y el protocolo ético y legal de la donación renal.
Consultar con la UnidadUn comité de especialistas analiza y acompaña cada caso de manera individualizada.
Encargados de la evaluación pre-trasplante del receptor, análisis de histocompatibilidad y control inmunosupresor a largo plazo.
Especialistas quirúrgicos en la realización de la nefrectomía del donante y el implante renal.
Evaluación y monitoreo de la salud cardiovascular para garantizar la seguridad del paciente durante todo el proceso.
Acompañamiento mental en el proceso y asesoría alimentaria para proteger la vida útil del riñón.
Gestión de los aspectos legales, administrativos e institucionales de la donación y el trasplante.
Realización de análisis clínicos avanzados, estudios de imagen especializados y pruebas de gabinete del protocolo.
Resolvemos las principales dudas sobre el trasplante y la donación renal.
Cualquier persona mayor de edad con excelente salud física y mental, función renal óptima y compatibilidad inmunológica y sanguínea con el receptor. El donante vivo suele ser un familiar (primer a cuarto grado de consanguinidad), cónyuge o personas con un vínculo emocional justificado y verificado legalmente.
Para el donante vivo (en quien realizamos una nefrectomía laparoscópica de donante vivo), la hospitalización suele ser de 2 a 3 días y la recuperación total toma unas 2 a 3 semanas. Para el receptor, la estancia hospitalaria promedio es de 5 a 7 días y la recuperación en casa para retomar actividades normales toma de 4 a 6 semanas, evitando esfuerzos físicos grandes.
El rechazo ocurre cuando el sistema inmunitario del receptor no reconoce al nuevo riñón y trata de destruirlo. Se previene tomando de forma estricta y diaria medicamentos inmunosupresores prescritos por el nefrólogo, y asistiendo a los controles de sangre periódicos para ajustar las dosis.
Excelente. El riñón restante se hipertrofia (crece un poco) para compensar y realizar cerca del 70-80% de la función que hacían ambos riñones. Los donantes llevan una vida completamente normal, pueden hacer ejercicio y no requieren medicamentos permanentes, únicamente un chequeo médico anual preventivo.
El primer paso es agendar una consulta de evaluación nefrológica en nuestra Unidad en el Hospital de los Valles. En esta cita inicial revisamos el historial médico del paciente receptor, el estado de su enfermedad renal y determinamos si cumple con las condiciones para iniciar el protocolo pre-trasplante.
Encuentra nuestra Unidad de Trasplante Renal en el Hospital de los Valles.